La reputación
Las morenas cargan con la reputación de ser agresivas, peligrosas, y propensas a atacar a los buceadores sin provocación. Esta reputación es en su mayor parte incorrecta, y la poca verdad que contiene puede explicarse directamente por el comportamiento humano.
Las morenas son depredadores de emboscada. Cazan de noche, usando principalmente el olfato (tienen una visión relativamente mala en comparación con muchos peces de arrecife), y se retiran a las grietas y cuevas del arrecife durante el día. El abrir y cerrar constante de la boca — el comportamiento que parece amenazante — es simplemente la forma en que respiran, forzando el agua a través de sus branquias.
Biología básica
Las morenas pertenecen a la familia Muraenidae, con más de 200 especies documentadas que van desde las aguas tropicales someras hasta el mar profundo. Los especímenes más grandes — la morena gigante (Gymnothorax javanicus) — alcanzan 3 metros de largo y 30 kg de peso. La mayoría de las especies son significativamente más pequeñas: la morena mediterránea (Muraena helena) alcanza 1,5 metros; muchas especies tropicales están en el rango de 60-90 cm.
Lo que distingue a las morenas de otros peces es su dentición dual. Además de los dientes en la mandíbula exterior, las morenas tienen una segunda mandíbula dentro de la garganta — la mandíbula faríngea — que se mueve hacia adelante para agarrar y empujar la presa hacia el esófago cuando la mandíbula exterior muerde. Los tiburones tragan sacudiendo la cabeza; las morenas funcionan más como una máquina de engranajes biológica, avanzando la presa hacia adentro con dos conjuntos de dientes en secuencia.
Cuándo los encuentros van mal
La gran mayoría de las mordeduras de morena documentadas involucran uno de dos escenarios:
Alimentación a mano — Dar de comer a las morenas en mano ha sido una práctica de "entretenimiento" en algunos resorts. La morena aprende a asociar las manos humanas con comida, eventualmente muerde antes de que la comida se presente. Las morenas tienen olfato — no visión de alta resolución. No distinguen entre el pescado en tu mano y el pescado que es tu mano.
Introducción de la mano en cuevas o grietas — Explorar el interior de grietas del arrecife con la mano es invitar a una respuesta defensiva de cualquier residente de la grieta, morena o no. Una morena en su guarida en reposo diurno que siente a algo introducirse tiene dos opciones biológicas: retirarse o morder. Muchas muerden.
Cómo comportarse en un encuentro
Observá desde una distancia prudente. Si una morena sale de su guarida y comienza a moverse en el arrecife, es probable que esté buscando comida — quédate quieto y observá el comportamiento de caza, que es interesante. Si una morena parece agitada — boca muy abierta, cuerpo rígido, haciendo movimientos súbitos — retrocedé lentamente sin movimientos bruscos.
Nunca alcances una morena, toqués una, ni introduces las manos en grietas donde pueda esconderse una.